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La consecuencia de la menopausia que más te debe de preocupar

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La relación entre los niveles de colesterol y la menopausia es una realidad, así como su impacto en la salud cardiovascular. El colesterol no es un enemigo de la salud, sino una molécula esencial para nuestro organismo, pero sí lo es el malo, y con la menopausia sube entre un 10% y un 15%.

Como destaca la nutricionista Marta Marcè en su libro Disfruta tu menopausia, el colesterol desempeña un papel fundamental en la composición de nuestras membranas, hormonas y es precursor de la vitamina D, con lo que tener niveles bajos de colesterol puede ser igualmente perjudicial que tenerlos elevados.

Lo primero, distinguir ente el bueno y el malo

Seguro que ya te lo han explicado o visto en los análisis de tu médico, pero no está de más recordarlo. Hay dos tipos de colesterol: el LDL (colesterol malo) y el HDL (colesterol bueno). Sin embargo, es tanto o más importante que te fijes bien en los triglicéridos, otro tipo de lípidos presentes en la sangre, y se asocian con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

El colesterol LDL se considera perjudicial, ya que, en exceso, puede acumularse en las arterias y formar placas, aumentando así el riesgo de enfermedades cardiovasculares; el colesterol HDL porque ayuda a eliminar el exceso de colesterol LDL de las arterias, transportándolo hacia el hígado para su eliminación. Un nivel elevado de colesterol HDL es beneficioso para la salud cardiovascular.

Por qué la menopausia afecta al colesterol

Durante la menopausia, se producen cambios en los niveles de colesterol que pueden afectar la salud cardiovascular. Se debe a la disminución de los niveles de estrógeno, ya que durante la menopausia, los ovarios reducen su producción. Es una hormona que tiene un efecto protector en el sistema cardiovascular.

Otro factor son los cambios en la distribución de grasa corporal. Muchas mujeres experimentan un aumento de grasa en la región abdominal durante la menopausia, conocida como obesidad central. Esta acumulación de grasa se asocia con un mayor riesgo de niveles elevados de colesterol LDL y triglicéridos.

Las otras causas

También tienes los cambios en el metabolismo, ya que durante la menopausia, el metabolismo basal puede disminuir, lo que significa que el cuerpo quema menos calorías en reposo. Esto puede contribuir al aumento de peso y a cambios en los niveles de colesterol.

Por otro lado, más cambios, los de la sensibilidad a la insulina. Algunas mujeres pueden desarrollar resistencia a la insulina durante la menopausia, lo que puede aumentar los niveles de triglicéridos y reducir los niveles de colesterol HDL.

También depende de ti

Al margen de estos factores orgánicos, también los hay de estilo de vida. Los cambios hormonales en la menopausia a menudo van acompañados de una disminución de la actividad física y una mayor ingesta de alimentos poco saludables. Estos factores pueden contribuir al aumento de los niveles de colesterol y a otros riesgos cardiovasculares.

Por tanto, más que nunca en tu vida, tendrás que evitar el sedentarismo y construir o mantener una alimentación sana y saludable, sobre todo que compense esa subida en los niveles de LDL y triglicéridos.

Variedad de casos

Es esencial recordar que no todas las mujeres experimentarán un aumento significativo en los niveles de colesterol durante la menopausia, ya que los factores individuales, como la genética y el estilo de vida, también desempeñan un papel importante.

Sin embargo, mantener un estilo de vida saludable, que incluya una alimentación equilibrada, actividad física regular y evitar el tabaco, puede ayudar a controlar los niveles de colesterol y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares durante esta etapa de la vida, seas más propensa o no a esas carencias y cambios.

Guía básica para tu vida tras la menopausia

Toma buena nota porque no son tantas cosas y te hará prevenir, por un lado, y llevar una vida más plena, por otro: lo primero es realizar ejercicio físico, aunque sea caminar, al menos media hora al día y tres días a la semana; en cuanto a la alimentación, que abunden productos ricos en calcio bajos en colesterol: frutas, verduras, legumbres y frutos secos, la base.

También es importante para tus huesos y articulaciones exponerte al sol al menos 15 minutos diarios, siempre en horas prudentes, para así absorber las vitaminas relacionadas con el metabolismo del calcio y la mineralización ósea; por último, revisión y control de la tensión arterial, colesterol y pérdida de masa ósea.

Félix Esteban

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Jose Manuel Fuentes Prieto

Profesional de la Comunicación que, ademas de diferentes trabajos para sus clientes edita webs de Teletrabajo, Emprendedores y Calidad de Vida
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