Mi vecina de enfrente

Antes de nada. Os debo de confesar que siempre me he esforzado en mejorar, lógicamente sexualmente tanto como fuera de la cama. Como bien sabéis me considero curioso en el ámbito sexual, nunca o al menos eso intento, no soy de los que se da por vencido, disfrutando de todo sin pensar si están comprometidas o no. Debo decir que no busco amistad, aunque la puerta siempre la dejo abierta, ya que lo mío es puramente y simplemente sexo, solo busco relaciones esporádicas. Dejando esto claro, comenzare… vale.

Comprendo que muchas de mis experiencias os parecerán historias de ficción, fábula o invención, pero nada más lejos de la realidad… ya me gustaría muchas veces. Desde muy joven tengo fama de mujeriego, cosa que mi propia mujer puede atestiguar, pudiendo decir que todas mis experiencias, están rigurosamente basadas en experiencias vividas a lo largo de estos años.

Mirad una cosa… que sea curioso sensualmente, no quita que me gusten muchos las mujeres, no importándome demasiado la edad que tengan, siempre y cuando estas me resulten interesantes. Pero desde hace unos años, me siento atraído por las mujeres maduras, especialmente las cincuentonas. Cuando estoy con ellas, muestran algunas el deseo de algo más, algunas comienzan como un juego, otras como el comienzo a algo fugaz. Yo busco en ellas ese tipo de complicidad que algunas muestran, provocando con ello el morbo y claro esta sexo, pues en verdad eso es lo que buscamos todos.

Pero cuando me dicen que mis experiencias son un tanto inverosímil, pienso… imposible puede… pero porque no te pueden pasar, sorprendente… quizás, asombrosa… naturalmente, maravillosa… así deben de acabar. Tengo amigos, compañeros e incluso conocidos que le han sucedido como a mí, no fardo de las mías, no tengo por pensar que las suyas sean cuento o farsa.

Os voy a contar la última… vale, me ocurrió este pasado fin de semana. Dieron las circunstancias que me vi solo, quizás hubiera preferido hacer otras cosas, pero no… ese sábado me quede en casa, trabajando. Mi mujer estaba fuera, pues tiene un familiar muy cercano al cual ha decidido ir a cuidar, familiar que se encuentra en Almonte (Huelva), mientras mis hijos se encontraban de cumpleaños familiar y claro esta… noche de pijamas.

Mi lugar de trabajo es un dormitorio que da a la calle, donde mi escritorio está pegado a la ventana, modo de poder aprovechar mejor la luz sin producirme deslumbramiento. Esto me da también para mirar a mis vecinos, aunque no es una práctica que suelo hacer muy seguida, pero hay momentos que me producen curiosidad. Quizás a raíz de esto, fue el día en que me fije en mi vecina del bloque de enfrente, vecina que en verdad llevo casi una semana viéndola todos los días, ya que desde mi ventana puedo observarla perfectamente, no teniendo a veces más remedio que verla, pues la tengo frente por frente.

Ya que como antes os he dicho, mi bloque esta frente al suyo, pudiéndola ver mejor al ser mi piso una planta superior al suyo, aunque ella viva en el bloque de enfrente, bloques que apenas tienen más de veinte metros de distancia (acera-aparcamiento en batería-carril auto-carril bici-carril auto- aparcamiento en batería-acera).

No lo hago queriendo, pero quien hay que trabajando no se le haya ido la mente al suelo y sin quererlo a fijado la mirada en un punto, punto que precisamente aparecía de vez en cuando mi vecina. No habiendo día desde el momento en que apareció, que no me haya quedado mirando, ya sea para admírala a pesar de no tener un cuerpo escultura, como para fantasear con ella.

Observando como entre ella y un hombre preparan el piso, hombre que pienso que es su compañero o marido, pues puedo ver la confianza que hay entre ellos. Veo como están en la difícil tarea de arreglar un piso, piso que ignoro si es suyo o de alquiler, digo esto último por la cantidad de inquilinos que han tenido, pero por el trabajo que están realizando más me da que lo han comprado.

Mi vecina desde mí distancia, os puedo decir que precisamente no es una mujer de bandera, pero tiene unos atributos que engancha, quizás no sean otros que el volumen de sus grandes senos… mmm!!!, no siendo tan atrayente como las poses que pone cuando saben que la están mirando, poses que me hacen fantasear con ella… mmm!!!.

Pero, no han parado desde principio de semana, ya sea pintando y luego esta, dando una limpieza general, incluso hoy sábado a pesar del día tan frio que es, aún sigue un dale que te pego (una expresión de aquí del sur). No me considero un mirón (ya sabéis, esos que mira con demasiada curiosidad o insistencia una cosa), menos aún un voyeur, puestos son persona que espía o mira a escondidas a otras personas en situaciones, ya sean eróticas o no para excitarse sexualmente.

Pero todo esto se remonta a las escenas como la del pasado jueves, cuando la vi limpiar la terraza, pudiendo apreciar como desde mi ventana, pude verle uno de sus senos… mmm!!!. Claro está ella ni lo sabía ni se percató de que estaba siendo vista, no dejo de limpiar la terraza y lógicamente, yo continúe mirando como bajo su prenda holgada no llevaba sujetador, cosa que colgaba sus grandes senos… mmm!!!. El viernes como no, me levante armado… cosa que mí mujer agradece cada mañana, pues no deja de comentar…

  • “Esto es lo que me alegra el día, disgusto tengo cuando no puedo alegrarme la tarde… mmm!!!”.
  • “Como me gusta que me regales cada mañana con un mañanero, envidia tienen mis compañeras cuando se lo cuento… ja”
  • “Me voy a tener que extrañar el día que no te levantes así, debiendo de pensar que debes de tener un amante o que entras ya en la fase de los cincuentones… ja ja ja”

Besos, caricias, magreos, masturbaciones mutuas y tras el sexo oral, acabo penetrándola hasta que mí mujer obtiene su orgasmo y me quedo a veces con mi premio, siendo estas las menos. Pues como buena esposa y amante, lo que más le gusta es hacerme una mamada hasta que me vengo, tragándoselo dependiendo el día… mmm!!!.

En verdad me levante en parte de esa manera por el sueño caliente que tuve, sueño que no fue otro que soñar con mi vecina… mmm!!!. Soñé con sus facciones… mujer madura con buenos senos, cuerpo generoso y con un coñito peludo, no son de los que más me gustan… pero que tiene todas las papeletas.

Bueno continuo… vale. Hoy sábado, como ya he dicho previamente, me he quedado solo desde media mañana, quedándome encargado en los quehaceres de la casa. Acabando sobre las tres del mediodía, hora que llegue a casa y tras almorzar, me da por mirar por la terraza pues recuerdo que tengo que tender, alzo la mirada y la veo perfectamente, observando que ella aparentemente está sola, encargada de la limpieza mientras su supuesto marido no está, cosa que me extraña.

Entro y me dirijo a la cocina, cogiendo las ropas del interior de la lavadora, dirigiéndome nuevamente a la terraza… donde tenemos el tendedero. Bueno sigo, salgo a la terraza a tender las prendas, pudiéndola ver perfectamente como he dicho, pues no hay más de veinte metros entre nosotros (acera + carril + carril bici + aparcamientos), eso y que ella está en un primero y yo en un piso superior, teniendo un mayor ángulo.

Sigo, no puedo evitar fijarme en las prendas que lleva hoy puesta, pues observo que ella lleva un pantalón azulón fino al menos eso deduzco por su manera de moverse, llevando en la cabeza una especie de turbante quizás por no estropear sus cabellos castaños, y por ultimo una blusa holgada de color beige, aunque esto último no podría precisar el color desde mi distancia.

Ella levanta la mirada, ignoro si me ha visto, veo como se acerca a la barandilla y se inclina sobre esta, mirando de un lado hacia el otro. Mostrándome de primera su escote y su sujetador blanco… mmm!!!, acabando por entrar dentro del piso, no viéndola por ninguna de las ventanas que dan a la calle. Marchándome yo también, miro la hora al tiempo que me dirijo a la habitación de trabajo, sentándome delante de mi monitor que tengo frente a la ventana. Donde ya he comentado que puedo verla perfectamente sin necesidad de espiarla, no es mi intención, pero el trabajo y la monotonía me hacen decaer y ser curioso con ella.

Hoy no veo a su supuesto marido o compañero de tareas, pudiéndola ver más atenta al móvil que a finalizar la limpieza, pues la verdad puedo verla perfectamente, no hubo vez en que la vi hablando por el móvil. Discutiendo, ignoro con quien sería, pero la discusión acaba por sentarse ella, llevándose una mano a la cabeza al tiempo que inclina el cuerpo hacia delante. Minutos después son dos las manos que cubren su rostro, dando por sentado que llorando o poco le falta, mostrando yo preocupación más que curiosidad.

Minutos más tarde, levantándose y decidida vuelve a sus tareas. Cuando una de las veces entra en la habitación que da frente a donde estoy yo, veo como se acerca hasta la ventana y comienza a descolgar cada una de las hojas de estas, observando cómo le cuesta desengancharla, acabando por descolgar la pesada ventana sin que nadie la ayude.

Dándose cuenta finalmente que la estoy mirando, quedándose ella unos minutos mirándome fijamente muy seria, quizás lo más posible porque estoy invadiendo su intimidad. Mirada que me hace sentir cohibido e incluso cortado, molesto conmigo mismo no se me ocurre remedio para compensarlo, no ocurriéndose en ese momento otra cosa que sonreírle al tiempo que con ambas manos juntas, intento mandarle el mensaje que “me perdonara”, acabando por saludarle después.

Claro está me parecido una tontería, pero que iba a hacer, minutos más tarde veo que esa tontería funciona, pues ella me la devuelve con la sonrisa. Acabando por darse la vuelta con esa pesada ventana, desapareciendo y vuelve por la segunda, dando por sentado que las lleva al aseo para limpiarla, volviendo a mi trabajo.

No sé cuánto minutos han pasado, quizás un cuarto de hora o quizás sean menos, pero la veo aparecer por la ventana de mi izquierda, ventana que da a su dormitorio. Fijándome como ahora no lleva el turbante en el pelo, quizás agobiada por el duro trabajo ha acabado por quitárselo. Veo como se acerca a la ventana, pegando su cuerpo a esta al tiempo que intenta descolgar una de esas ventanas, pudiendo apreciar su prenda mojada al transparentarse sus senos, senos que se ven al presionarse contra el cristal… mmm!!!.

Tal imagen me pone “palote”… uuuffff!!!, no me lo puedo creer, pienso que si yo lo he visto, otros la han debido de verla también. No perdiéndola de vista, no perdiendo detalle de sus labores, como descuelga esa segunda ventana, pudiendo apreciar sus grandes senos… mmm!!!, volviendo a desaparecer con esta.

No me puedo centrar en mi trabajo, no puedo y aún más con esa vecina provocándome… uuuffff!!!. Volviéndola a ver aparecer minutos más tarde en su dormitorio, acercándose a la ventana con una escalera, cubo y trapo quedándose mirando frente al marco de la ventana, distancia que puedo apreciar la desnudes bajo su prenda… mmm!!!. Pienso como daría lo que fuera por ir a su casa, desnudarla y hacerle el amor… mmm!!!, pensamientos que creo que ella ha adivinado, quizás al sonreírle nuevamente o quizás por la manera de sonreírle.

Viéndola darse la vuelta, dirigiéndose hacia el fondo, donde dos grande puertas me hace pensar que es el armario, abriéndola esta y verme acertado. Veo como sin pudor alguno, comienza a desvestirse… quitándose el pantalón, pudiendo apreciar su prenda inferior íntima, no siendo esta otra que un tanga de hilo… ooohhh!!!. Continuando desvistiéndose, quitándose la blusa mojada, quedándose desnuda a excepción de esa prenda íntima… mmm!!!, acabando por darse la vuelta, caminando hacia la ventana, expuesta a quien la esté mirando, acabando por colocarse está a mi parecer, un vestido blanco ancho o es un camisón.

Se dirige hacia la ventana, comienza a subir la escalera con el cubo en una mano y el trapo en la otra, comenzando a echar agua sobre a persiana, llevándose ella la mayor parte del agua, transparentándose su figura… uuuffff!!!. Pienso que hacer y antes de realizar cualquier locura, no hago otra cosa que llamar a mi mujer al móvil, preguntándole hipócritamente…

  • «Hola cielo, como vas».

Respondiéndome ella…

  • «Pues aquí aburrida, pero bien y tu».

Respondo…

  • «Aburrido hasta un rato, estaba trabajando cuando la vecina de enfrente, ha cogido y se ha puesto a desvestirse delante de la ventana».

Ríe mi mujer, acabando por responderme…

  • «Pues ya sabes, aprovecha y no te pierdas detalle, quizás más tarde te pregunte como es ella”.
  • “Pero recuerda, si juegas no manches nada… ja ja ja».

Pienso… “Qué cabrona”, pero que bien me conoce, escucho como se descojona y acaba por colgarme, deseándome una feliz tarde, no sabiendo bien si regresaría a casa esta noche. Cuelgo y veo como la persiana sube, mientras se me ocurre la descabellada idea de intentar ponerme en contacto con ella, acabando por coger un folio tamaño A4 y comienzo a escribir en grandes letras, mi nombre y número de piso.

La veo desaparecer y pienso que se ha ofendido, lógicamente no debe de ser tan abierta a pesar de las insinuaciones, quizás estas eran parte de un juego para divertirse y quien sabe, poder jugar ella sola en las solitarias noches… mmm!!!.

Pero vuelve a parecer, llevando en una de sus manos un papel, papel que pega al cristal limpio, pudiéndose leer claramente el número de su portal (24) y su puerta (1ºA). Sonríe antes de bajar la persiana de su dormitorio, no tardando yo mucho en salir y dirigirme hacia el piso de mi vecina, plantándome delante del portal y pulsar el porterillo, no contestando pero si abriéndome la puerta. No cojo el ascensor, sino subo los peldaños de la escalera de dos en dos hasta su planta, dirigiéndome hacia su puerta y ver que esta esta entornada.

Mi corazón está a mil… creo que me va a dar un ataque, acabando por entrar y cerrar la puerta tras de mí, echando la llave. Llevándome mayor sorpresa al verla detrás de mí, soltándome…

  • “Un extraño en mi casa, voy a tener que llamar a la policía”.

Menudo susto me llevo al escucharla, me acerque a ella al tiempo que me tapo la boca con una de sus manos, diciéndome…

  • “No digas nada, no me lo hagas más difícil”.
  • “Bésame”.

Me acerco y comienzo a besarla al tiempo que llevo mis manos a sus senos, acariciándoselos primero por encima de la fina tela de su camisón… mmm!!!. Ella acaricia mi cuello con una de sus manos al tiempo que con la otra mí espalda… mmm!!!. Dejo de besar su boca y dirijo mis labios a su cuello al tiempo que ella se estremece… ooohhh!!!, no dejando de acariciar sus senos e incluso ya hasta su cuelo… aaahhh!!!.

Acabando por sacarle primero uno de sus senos por el escote, llevándomelo a la boca y mientras gime, suspira y se estremece… uuummm!!!… aaahhh!!!… mmm!!!. Acabando por sacarle minutos después el otro pecho… uuuffff!!!, deslizando las finas tiras de su camisón y admirar su espléndido cuerpo… mmm!!!. Repitiendo la acción previa de llevarme sus senos a la boca… ooohhh!!!, no dejando de acariciárselos y ella de estremecerse, suspirar y gemir, oprimiéndome mi cabeza contra ellos… aaahhh!!!, si… si… ooohhh!!!.

Siendo ella la que me aparta, pellizca mi camiseta y tira de ella hacía arriba, sacándomela por la cabeza… mmm!!!, dirigiendo su boca hacía mi pecho… ooohhh!!!, besándomelos al tiempo que acaricia mi espalda e incluso mi culo… mmm!!!. Nos alternábamos… mmm!!!, pues yo también deseaba sus pechos, llevándomelos a la boca… mmm!!!, chupándolos, lamiéndolos, succionándolos e incluso mordisqueándomelos… ooohhh!!!. Llegándome a extrañar que esta, ni me detenía y aún menos me decía…

  • “No me muerdas, no me dejes marcas”.

Daba la sensación que deseaba que su marido lo viera, pensé que sería cosas mías… mmm!!!. Alternaba sus senos, pero sin dejar de sujetar ambos, acariciándolos con ambas manos, no dejando que uno se llevara la mayor parte de las atenciones… mmm!!!. Acariciaba suavemente las aureolas, dejando libre de momento sus pezones… ooohhh!!!, comenzando poco a poco al tiempo que los acariciaba con las yemas de mis dedos… uuuffff!!!.

Comenzaba a lamer y besar las aureola… mmm!!!, fijándome como de duros y erectos estaban, procediendo a lamer sus pezones al tiempo que masajeaba los senos… uuummm!!!. Observando como ella entre suspiros se estremecía, mordiéndose los labios y se retorcía… aaahhh!!!. Alternado los besos con lamer sus pezones… mmm!!!, siempre de forma circular al tiempo que elevaba la mirada y la veía disfrutar… mmm!!!, mordisqueando suavemente el pezón, presionándolo mis dientes alrededor de este al tiempo que succionaba, escuchando su respiración agitarse y con ellos, tanto sus gemidos como los suspiros no dejando de estremecerse entre escalofríos. Acabando por soltar…

  • “Ooohhh!!!… sí… si… aaahhh!!!, no pares… no pares… aaahhh!!!, si… aaahhh!!!”.

Mientras está mujer se estremecía de placer… aaahhh!!!. Formando un escándalo al tiempo que obtenía su orgasmo. Orgasmo que no hizo falta penetración para que lo obtuviera… mmm!!!. Pero solo pensar en el escándalo que formo, nuevamente me hizo pensar que esta mujer, hacía mucho tiempo que no disfrutaba de esta manera o que no tenía esta atención. Mujer aunque madura no tiene porque no disfrutar, no importando que este casada y menos sea madre, pues pienso que siempre hay tiempo o se intenta sacar para poderla satisfacer. Ella sonríe picarona y satisfecha, me suelta…

  • “Eres un chico malo”.
  • “Ven acércate, vamos a ver que guardar aquí dentro”.

Dice al tiempo que tira de mis pantalones hacia ella, dirigiendo ambas manos hacia la cintura, comenzando por desabotonar el botón de este, continuando por bajar la cremallera e finalmente introducir una de sus manos dentro… mmm!!!, cogiendo mi miembro una vez que con su otra mano tira de la tela de mi bóxer… mmm!!!. Soltándome…

  • “A ver qué guardas aquí… mmm!!!. Pobrecita, mira como esta… mmm!!!”.

Comienza a magreármela, acabando por arrodillarse ante mí, mientras tira de mis pantalones y bóxer hacia abajo, soltando…

  • “Uuuaaauuu!!!, cuanto tiempo sin ver una de estas… mmm!!!”.

Comenzando a masturbarme, asombrada al ver mi ingle toda depilada, mostrando al mismo tiempo que sorpresa un gesto de satisfacción. Soltando…

  • “Uuummm!!!, me gusta… no voy a comer pelos”.

Sonrió por el comentario, mientras ella me hace retroceder un par de pasos, pasos que doy con el borde del sofá, viendo sus intenciones, no siendo otra que sentarme, cosa que hago. Ella poco a poco va colocando su boca sobre mi glande, sintiéndolo alrededor de sus labios… mmm!!!, sintiendo su cálida respiración… mmm!!!. Comenzando a chupar mi glande… uuuffff!, mientras que con ambas manos acarician tanto mi tronco como mis testículos… uuummm!!!. La veo como chupa y succiona mi glande, tragándose no más de la mitad de mi tronco… ooohhh!!!, ayudándose con su mano izquierda al tiempo que con la derecha acaricia mi muslo… uuummm!!!… uuuffff!!!… aaahhh!!!, no dejándola de acariciar tanto sus cabellos como su espalda… uuummm!!!.

Llegándola a presionar su nuca contra mi miembro, obligándola a tragársela al completo, cosa que pare al notar como sentía arcadas, dejándola a ella hacer. Viéndola otra vez como tragaba una vez tras otra, intentando tragarse cada vez un poco más… mmm!!!. Sacando mi miembro de su boca y al tiempo que me miraba, comenzaba a lamer mi tronco desde mi glande hasta mis genitales… ooohhh!!!, chupándolos y acariciándomelo… uuuffff!!!. Dándome cuenta como una de sus manos se encontraba entre sus muslos… mmm!!!, eso me puso aún más caliente, no deseando otra cosa que saborearlo antes de penetrarla… uuummm!!!.

Cuando me fui levantando sin que esta dejara de comérmela, comencé a acariciarle los muslos como podía, ascendiendo mi mano izquierda por su muslo derecho hasta su ingle… mmm!!!, llevándome la sorpresa de notar como esta no llevaba bragas… ooohhh!!!. Pero para sorpresa mayor, fue cuando pase mis dedos por encima de su coñito, notando sus labios vaginales hinchados y empapándose mis dedos con tan solo rozarlos… uuuffff!!!, llegándole a introducir uno de mis dedos y soltar esta…

  • “Aaahhh!!!… uuummm!!!, no me seas más malo… cabrón”.

La hice levantar y le bese, saboreando el sabor de mi polla en su boca, no dejando ella de sonreír sin dejar de masturbar mi miembro… mmm!!!. Besando su cuello y hombro… la fui girando, haciéndola retroceder y acabe por sentarse, colocándome yo entre sus muslos… mmm!!!. Descendiendo desde sus labios hacia su barbilla, continuando por su cuello hasta sus senos e ir derritiéndola mediante suaves besos hasta su vientre… mmm!!!, acabando en su pubis repleto de vello… mmm!!!, siendo ella quien los separa del todo. Me detuve unos segundos, fijando mi vista en su entrepierna, admirando su peludo coñito, diciéndole…

  • “Me encanta, lo tienes precioso”.

Respondiéndome ella…

  • “No hables… mmm!!!”.

Me extraño un poco, pues dicen que las mujeres son mucho más de conversación (palabras) que nosotros los hombres, respondiendo más ellas a medida que más le hablemos. Comencé a besar lentamente la parte interna de sus muslos… mmm!!!, chupe y lamí en círculos, acercándome poco a poco hacía su coñito… alejándome segundos después, llevándola al máximo. Estremeciéndose entre suspiros y gemidos…

  • “Aaahhh!!!… mmm!!!, ooohhh!!!… mmm!!!”.

Siguiendo por chupar la parte que hay entre sus muslos y su coñito… mmm!!!, no dejando de acariciar su vientre o muslos, llegando a restregar mi barbilla contra la parte inferior de sus labios vaginales… mmm!!!. Posando mis labios sobre sus labios vaginales y deslizarlos por ello entre gemidos de esta… mmm!!!… ooohhh!!!, no llegando a presionar y menos chupar o lamer… aaahhh!!!.

Con suavidad y tacto, comencé a apartar los labios vaginales superiores, descubriendo sus rojizos labios inferiores internos, comencé a chupárselos suavemente, mientras ella presionaba mis cabeza al tiempo que apretaba sus dedos contra mis cabellos… mmm!!!, momentos en que encontré su clítoris.

Chupe mis dedos antes de ayudarme a deslizarlos por sus labios vaginales, hinchados por la excitación y por el orgasmo previo… mmm!!!. Notaba… qué coño, sabía que ella deseaba que tocara su clítoris, frotara para llevarle al éxtasis… mmm!!!, pero me considero un buen amante y como bueno, no hay nada mejor que disfrutar de un buen coñito, comiéndomelo hasta conseguir mí premio, claro está su orgasmo… uuummm!!!.

Notaba que la estaba llevando a un punto máxime, pues no dejaba de estremecerse y convulsionarse, entre gemidos, suspiros e incluso insultos, dado el momento no era de extrañar… aaahhh!!!.

Pose nuevamente mi boca sobre sus labios vaginales, comenzando a besárselos… mmm!!!, primero comencé suavemente e ir aumentando al tiempo que le pasaba la lengua desde atrás hacia delante… ooohhh!!!, alternando las lamidas siguiendo desde arriba hacia abajo entre alaridos de esta… uuuffff!!!.

Introduje mi lengua dentro de su orificio, presionando con la yema  e ir acelerando, comenzando a follármela con la lengua, percibiendo como de duro se ha puesto su clítoris… mmm!!!. Cosa que me pone aún más… pues significa que voy bien, chupo y succiono con cuidado su clítoris unos segundos, mientras ella se convulsiona, llegando a sujetarse a los cojines del sofá al tiempo que se da cabezazos contra el respaldar entre suspiros agitados… aaahhh!!!. Llegando a soltarme…

  • “Joder, que lengua tienes hijo de puta… uuuffff!!!!.
  • ”No pares de chupar… cabrón… ooohhh!!!”.

No era mi intención… más aun cuando lo bueno comienza ahora… mmm!!!. Pues pose mi lengua en la parte superior de su orificio, percibía como vibraba su clítoris… mmm!!!. Ayudándome con cuidado con mis dedos, separe sus labios superiores e introduje mi lengua dentro de su orificio… ooohhh!!!, pasando la lengua rápidamente un par de veces… acabando por succionar su vulva, soltando entre ella entre gemidos y suspiros…

  • “Ooohhh!!!… aaahhh!!!… mmm!!!… aaahhh!!!”.

Su cuerpo no deja de convulsionarse… de estremecerse, moviendo sus piernas… llegando a golpearme de forma involuntaria, siendo esto inequívoco de la llegada de su orgasmo, llegando a morder hasta un almohadón a modo de aguantar lo que siente… mmm!!!.

  • “Aaahhh!!!… uuummm!!!… aaahhh!!!… ooouuuummm!!!”.

No dejando de lamer, chupar y succionar… levanto la vista… mmm!!!, lo suficiente para poderla ver la cara de placer… ooohhh!!!, no pierdo detalle el rostro de satisfacción… uuuffff!!!. Llegando a levantar la pelvis en más de una ocasión… mmm!!!, claro está y con ella… voy yo… ooohhh!!!, llegando a soltar…

  • “No pares!!!… aaahhh!!!, no pares… ooohhh!!!”.

Ya no siento su orgasmo… sino comienzo a saborearlo, no dejándola en este momento, sino comienzo a acelerar en ese momento… ayudándome con los dedos… ooohhh!!!, no dejando ella de disfrutar… uuummm!!!… uuuffff!!!. Los introduzco sin brusquedad alguna… mmm!!!, deslizándolos de dentro hacia adentro… ooohhh!!!, despacio e ir acelerando poco a poco y de forma rítmica… uuummm!!!. Guiándome por su respiración, acelerando cuando creo oportuno y decelerando a modo de alargarle el placer… mmm!!!, chupándole al tiempo que la penetro con mis dedos, no dejando de estimularla…

  • “Aaahhh!!!… sí!!!… sí!!!… aaahhh!!!, ya!!!… ya!!!… no!!!… no!!!… aaahhh!!!”.

Sentí su cuerpo temblar… no dejando de convulsionarse, estremeciéndose en cada uno de sus gemidos… ooohhh!!!. Mientras chupaba… succionaba… mmm!!!, tragando sus fluidos… ooohhh!!!, no hay nada más bueno que el orgasmo de una mujer… uuuffff!!!. No dejándola a pesar del segundo… quizás fue el tercero… mmm, continúe al descubrir que era multiorgásmica… aunque pensé que ella ni lo sabía… uuummm!!!.

Cuando empiece a decaer del primer orgasmo, presiona tu lengua contra el lado inferior del clítoris dejando que tus labios cubran la parte superior. Mueve tu lengua hacia adentro y hacia afuera de su coño. Si tus dedos están dentro, muévelos también un poco, aunque suavemente, pues todo es extremadamente sensible especialmente ahora. Cogió y me dijo…

  • “Quiero que folles ya… aaahhh!!!”.
  • “Fóllame campeón… mmm!!!, haz conmigo lo que quieras… ooohhh!!!”.

Me incorpore, acercándose hacía ella, posando mis labios sobre los suyos, comenzándonos a besar… mmm!!!, no dejando ella de gemir y de suspirar, jadeando me rogaba…

  • “Fóllame… ya… mmm!!!”.

No haciéndome esperar, no haciéndome suplicar más, cogí mi miembro con mi mano derecha al tiempo que pose mi glande sobre su vulva… mmm!!!, sobresaltándose al tenerla aun sensible por el orgasmo… aaahhh!!!. Deslice mi miembro por todo su coñito… mmm!!!, deslizando mi glande por sus labios vaginales mientras ella gemía… aaahhh!!!. Ascendiendo hasta colocarlo en su orificio y sin problema alguno lo introduje… aaaooohhh!!!, soltó un gran gemido de placer… sonriente me miraba… mmm!!!. Sentía arder su coñito a medida que fui introduciendo mi glande… aaahhh!!!, comenzando a moverme mientras ella gemía…

  • “Aaahhh!!!… uuummm!!!… aaahhh!!!… ooouuuummm!!!”.
  • “Uuummm!!!… aaahhh!!!… ooouuuummm!!!”.

Observaba con dedicación esa cara malévola… mmm!!!, no dejándome ella de mirar con esos hermosos ojos, mientras se llevaba su mano a la cara… mmm!!!, chupándose algunos de sus dedos y verla como los dirigía a su coñito… uuuffff!!!. Comenzando a frotarse con las yemas de sus dedos su vulva… mmm!!!… uuuffff!!!. Soltándome entre gemidos…

  • “Uuuffff!!!… qué bueno, cuanto echaba de menos estoó… uuuffff!!!”.

Acabando por empujarme, soltándome…

  • “Déjame a mí arriba… uuummm!!!”.

No soy de los que en la cama manda, me gusta de vez en cuando que sean ella las que lleven la batuta, ya que son ellas las que deben disfrutar… mmm!!!.

Cogió y tras haberme sentado previamente en el sofá, acabo por colocarse a horcaja sobre mí al tiempo que ella misma se la alojaba, acabando por introducírsela por completo entre gemidos y suspiros…

  • “Aaahhh!!!… uuuffff!!!… aaahhh!!!… uuummm!!!”.

Pero lo que más me ponía en esos momentos, fue lo que descubrí sin darme cuenta, pues no era otra cosa que ver el reflejo de sus nalgas moviéndose al compás de la penetración, reflejo que pude ver con todo detalle, gracias a un espejo que había en el suelo… mmm!!!.

No dejaba de penetrarla, llegando a erguirme pues dirigí mi boca hacia sus pechos… mmm!!!, comenzándolos a besar, chupar, lamer y succionar… ooohhh!!!. A pesar de que al erguirme mí miembro se le introdujera algo más profundo… uuuffff!!!, llegando está a soltar tales gemidos que le dije…

  • “Sssssuuu… calla que nos van a oír”.

Ríe y suelta…

  • “Mejor… ooohhh!!!, así al menos sabrán los vecinos que hacemos algo más que discutir… uuummm!!!”.
  • “Uuuummm!!!, no pares cabrón… uuuffff!!!”.

Me gusta verla como disfruta… mmm!!!, tanto como el sabor de sus pezones… mmm!!!, duros como estacas… uuuffff!!!, no había nada más hermoso de ver esos enormes pechos botar al compás de las embestidas, siendo ella quien marcaba el ritmo… uuummm!!!. Comenzando por acariciárselos… mmm!!!, apartando mis manos para colocar ambas en su caderas, dejándolas caer hasta sus nalgas, notándolas húmedas… mojadas, quizás por el sudor… no era para menos… mmm!!!, sudor que era producido por el sexo. No deje de magrear sus glúteos, dirigiendo mis dedos hacia su orificio anal… mmm!!!, deslizando la yema de dedo anular por su orificio, intentando poco a poco introducirle mi dedo anular por su culo al tiempo que ella gritaba de placer. Soltándome…

  • “Ehí… pillín, que quieres… follarme mí culo… mmm”.
  • “Aaahhh!!!. Sabes, nunca lo he hecho… mmm!!!, mi marido no es de esos que le gusten experimentan… aaahhh!!!”.

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No respondía al tiempo que cabalgaba sobre mi polla y gemía… mmm!!!. Seguí follándomela al tiempo que jugaba con su orificio… mmm!!!, llegando hasta a introducirle dos de mis dedos en su interior al tiempo que me miraba con deseo… uuuffff!!!. Claro está culo, ella pego grito… aaahhhyyy!!!, silenciado por mis dedos dentro de su boca, mientras no dejaba de moverse. Llegando a advertirle que pronto me correría, pues era tal la excitación y el placer que me estaba proporcionando que no aguantaba más.

Respondiéndome ella…

  • “Lo se… mmm!!!, lo estoy deseando… aaahhh!!!”.
  • “No la saques… uuummm!!!, quiero que te corras dentro, quiero sentir como me llenas… ooohhh!!!”.

Acabe corriéndome a los pocos minutos como ella deseaba, me vine de una forma espectacular, no era extraño con el dolor de huevos que tenía… mmm!!!. Eche tanta cantidad dentro de ella, que cuando la saque minutos más tarde, comenzó a salirle y todo… mmm!!!, mientras sonreíamos ambos… mmm!!! (risas tontas que nos dieron). Acabando por sacarla y tenderme a su lado, no dejando de besarla al tiempo que acariciaba sus senos y su culo… mmm!!!, mientras ella teniendo mi miembro en su mano no dejando de pajearme, me pregunta…

  • “No te ha gustado”.
  • “Te lo digo, porque no veo que se te haya bajado la erección”.

Respondiéndole…

  • “Ha sido maravilloso, no te preocupes aun tarda un poco en bajarse, son de las que necesita dos round para bajarse”.

Ríe ella y suelta…

  • “Pufff!!!, pues yo no puedo más, necesito descansar un poco.. ja ja ja”

Sonríe y mientras no deja de mirarme con esa angelical mirada, me suelta…

  • “Veo que tu no eres de los que se duermen tras venirse”.

Respondiéndole…

  • “No!!”.
  • “Yo soy de esos que precisamente no me aparto, no me voy dejándola sola, siendo ella quien me aleja al tiempo que me pide algo de picar y de beber”.

Acabando por soltar un comentario sarcástico…

  • “¿Dónde te has metido hace durante todos estos años?”.
  • “Uuuffff!!!, qué suerte tienen algunas”.

Mientras descansamos, comenzamos a conversar, preguntándome ella cosas y finalmente contarme un poco melancólica…

  • “Me siento sola, mírame con tan cincuenta y dos años no soy  nada, deje de trabajar para dedicarme a cuidar mis tres hijos”.

Preguntándole…

  • “Y tu marido, no te ayuda”.

Respondiéndome…

  • “Mí marido, pues apenas está en casa y cuando este aparece, ni se nota y menos aún se percibe”.
  • “Imagina, cuando hacemos el amor… bueno, cuando en verdad es él quien lo hace”.

Ríe y continúa…

  • “Bueno hacer el amor, sí a eso le llama hacer el amor, pues el, la mete se mueve unos minutos y tras correrse la saca, dándose la vuelta y comenzar a roncar, quedándome a dos velas y tener que acabar por mi cuenta”.

Finaliza ella la conversación abrazada a mí, mientras dice…

  • “Yo me quedo a dos velas, no teniendo más remedio que hacerme un dedo para correrme”.
  • “Y pensar que este pone más énfasis, en ver un partido de futbol que en hacer el amor conmigo”.

Calla y me besa, sugiriéndome una ducha antes de marcharme a mi casa, donde llegue a decirle que hable de ella a mí mujer y la respuesta de ella. Me gusta verla sonreír, pues al menos le he hecho olvidar durante un buen rato el mal momento, mientras nos duchábamos ambos, no dejamos de besarnos, dándole nuevamente una atención especial tanto a sus grandes senos como a su peludo coñito, no perdiendo detalle con su culito… mmm!!!. El cual me ha prometido que la próxima vez que nos veamos… si hay próxima vez, será mío… dejándome penetrarla cuantas veces quiera… mmm!!!.

Bueno aquí dejo una experiencia más, espero que os haya gustado tanto como a mí recordarla, espero vuestros comentarios. Mi email (lógicamente todo junto) es… Jhosua 1974 @ Gmail . com

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